Padres:

Luis Olmedo Salazar Pantoja y Leonor Rosero Caycedo.

Lugar y fecha de nacimiento:

Pasto, 14 de diciembre de 1959.

Profesión actual:

Abogado.

Estado Civil:

Casado con Teresa de Lourdes Acosta Bastidas.

Hijos:

Javier Alejandro Salazar Acosta.



Actividad artística

«Contaba yo con siete años de edad. El piano de mi casa me hechizaba con su sonido, a la vez melódico e impactante. Ese instrumento de la marca alemana IBACH SOHN fue el compañero y confidente de mis primeros intentos musicales. Lo fue en paradójico silencio hasta que un día mi padre Luis Olmedo Salazar Pantoja, médico de profesión me escuchó cuando llegaba de su trabajo al caer la noche. Como lo hizo con todos mis hermanos, me contrató clases con el profesor Vicente Rojas, respetable pianista de nuestra comunidad quien me guió con abnegada paciencia en el conocimiento del solfeo y los ejercicios del método Schmoll. Nunca fui muy juicioso y de esas clases y otras con el benemérito profesor Ignacio Burbano solo me quedó un conocimiento básico de guitarra y piano que luego sería definitivo en mi actividad de cantante y compositor.


Durante mis estudios en el colegio San Francisco Javier de los padres Jesuitas la música fue mi compañera en las actividades extracurriculares y aventuras románticas del bachillerato con el “Trío Javeriano” que fundamos con Luis Carlos Rosero Córdoba y Sergio Maya Apráez.

En el año 1983 me presenté en un concurso nacional de cantantes de la empresa Jorge Barón Televisión que se llamaba  “la Nueva estrella de las Canciones”.

Corría el mes de septiembre y ya había ganado una eliminatoria en el departamento de Nariño ante más de 150 participantes y otra frente a dos representantes de las regiones nacionales. Era la etapa donde el ganador de todos los departamentos del país sería premiado con la grabación de un disco. Me es muy fácil revivir esos momentos previos a mi presentación cuando desde los camerinos podía escuchar los ejercicios vocales de una cantante profesional que representaba a la ciudad de Bogotá mientras yo trataba de colaborar con otro competidor que no había llevado el vestuario adecuado para la ocasión y no precisamente por descuido. Es que el talento no siempre va de la mano de la solvencia económica, más aún en nuestro país donde quien triunfa lo hace solo o aún en contra del estado.


Frente a las cámaras yo era espectador de mi propia voz brotando a raudales en un torbellino de emociones que me acompañaron hasta que los aplausos me indicaron que todo había terminado. Los demás participantes desbordaban talento ya que habían llegado hasta ahí al igual que yo, después de haber vencido a cientos de participantes en su regiones. Los había con excelentes voces, incluso hubo un concursante de la costa atlántica que deslumbraba por su extraordinaria presencia. 


Luego la espera. La interminable espera. La impaciencia por la llegada de la decisión del jurado se convirtió en ansiedad para mí cuando vi que la Inspectora de espectáculos se acercaba a leer el fallo mirándome solo a mí y esbozando una sonrisa cuya picardía me hacía sospechar que podría ser yo el ganador. Efectivamente así fue.


Participé en varios concursos algunos gané, en otros quedé de finalista y en algunos otros ni siquiera pasé la pre selección.

De aquellos tiempos quedan anécdotas hermosas y también algunas tragicómicas como aquella vez en que la ansiedad antes de cantar en la final de un importante concurso era tan grande que, por insinuación de otro concursante, intenté tranquilizarme tomando algo de licor con tan mala suerte que se me fue la mano y el resultado fue desastroso.


En la grabación de mi primer disco con el maestro RAÚL ROSERO POLO hacía falta una canción y como el tiempo apremiaba decidí componerla yo por pura necesidad. Fue así como, en forma accidental,  descubrí que podía componer canciones. Corría el año de 1987 y en ese tiempo era muy costoso crear un sello disquero para prensar y promover mis propios discos y por esa razón se tornaba indispensable encontrar el apoyo de una empresa discográfica para prensar el disco y la respuesta de todas fue negativa. Ese primer disco se grabó pero nunca se prensó.


Desde entonces he grabado hasta la fecha cinco discos para un total de 61 canciones de las cuales 44 son composiciones mías.

 

En 1987 Grabé mi primer CD con composiciones del maestro Raúl Rosero Polo y bajo su dirección.

 

En 1994 Salió el trabajo discográfico “Regresa” con temas de mi autoría.

 

En 2005 salió en trabajo “Nuestra Música de Siempre y Mis Canciones para ti. Con cinco temas de mi autoría y canciones muy populares como “El Camino de la Vida”, “El Aguacate”, “A mis amigos”, “Guitarra Vieja” y otros.

 

En 2008 salió el trabajo discográfico “Los Colores del Amor” Con temas de mi autoría.

 

En 2014 se terminó la producción del disco “Latinoamérica en mis Canciones”. Como su nombre lo indica son once canciones de mi autoría y todas de corte folclórico latinoamericano».

José Yuri Salazar Rosero.




Reconocimientos

El 18 de abril de 2007 la Asamblea Departamental de Nariño,

le rindió un homenaje por su vida artística:


El 30 de abril de 2013 el Consejo Municipal de Pasto,

le hizo un reconocimiento por su actividad artística:




Videos


Esa guitarra vieja


Compañera y mujer


Lágrimas


A tu recuerdo


Como llora una estrella


Cuando llora mi guitarra



Muchachita


El camino de la vida


El aguacate



Ponle música a tu vida

Ven junto a mí

Mi despedida



Bella


Josh Groban - You raise me up


Regresa



Ave María






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