Nació en Pasto el 5 de diciembre de 1848, murió el 28 de noviembre de 1927, en el hogar formado por el doctor Joaquín Guerrero y la señora Josefa Herrera de Guerrero. Los estudios primarios los realizó en una escuela oficial donde se destacó por las capacidades superiores, el espíritu inquieto a la curiosidad inteligente.

“General Dr. Gustavo S. Guerrero (Boceto Biográfico)”. En: Revista Ilustración Nariñense. Pasto. Serie II, No. 24 (diciembre, 1927); p. 36.


El bachillerato lo comenzó en el Colegio San Felipe Neri y lo terminó en el Colegio Académico de Pasto. Desde los primeros años de la adolescencia participó en las contiendas cívicas de aquellos días, en la defensa de las doctrinas políticas del partido conservador y sus creencias religiosas.

“Gustavo S. Guerrero”. En: Revista Ilustración Nariñense. Pasto. Serie II, No. 24 (diciembre, 1927); p. 1.


Concluido con honores el bachillerato y llegado el momento de decidir una carrera, se inclinó hacia la carrera del foro, en la cual su padre ocupaba una destacada posición. Pero las posibilidades que deparaba el entorno no eran muy favorables; su padre no podía enviarlo a uno de los planteles que ofrecían, en ese entonces, estos estudios, Popayán o Bogotá. Estas circunstancias obligaron al doctor Joaquín Guerrero a fundar una escuela de derecho, junto con su hermano, el doctor Ángel María Guerrero y otros distinguidos abogados. A esta facultad de derecho concurrieron los jóvenes de la sociedad de esa época, que más tarde ejercieron los más importantes cargos de la jerarquía judicial en Pasto, Túquerres e Ipiales.


Tan fecunda fue la labor docente de esa Escuela de Derecho fundada por el doctor Joaquín Guerrero, que antes de los cinco años de su fundación obtuvo del Gobierno la facultad de conferir el título de doctor en Derecho y Ciencias Políticas, mediante el cumplimiento de los requisitos exigidos por el correspondiente Decreto, como la aprobación mediante exámenes de prueba –que entonces se rendían de manera pública y solemne- de cuatro cursos de las materias correspondientes a la carrera de jurisconsulto. Entre las asignaturas de esa facultad de derecho, se hacían notar por la profundidad y solidez de los estudios, las de Derecho Romano y Derecho Civil; Derecho Español, procedimientos civiles y Derecho Penal, amén de estudios bastante extensos de Economía Política y Ciencia Constitucional, con nociones de Hacienda Pública y Estadística. Y llama la atención que en época ya bastante remota y que algunos han creído atrasada, se diera la importancia correspondiente a materias como la Estadística que hoy brilla por su ausencia en los flamantes programas universitarios.

“Gustavo S. Guerrero”. En: Revista Ilustración Nariñense. Pasto. Serie II, No. 24 (diciembre, 1927); 0. 1.



Recibió el título de Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas en mayo de 1867, cuando apenas tenía diez y nueve años, con la presentación de un trabajo de tesis sobre la conveniencia de implantar la pena de muerte, cuando las circunstancias lo aconsejaran.

Rodríguez G., Ignacio (1973): “El Historiador Dr. Y General Gustavo S. Guerrero”. Perfiles Nariñenses

de Antaño. En: Revista Cultura Nariñense. Pasto. Vol. VI, No. 59m (mayo, 1973); p. 341-342.


Hay en la monografía una gran erudición que sorprende al lector, pues parece incompatible con los muy escasos medios de ilustración con que contaría por entonces esta ciudad que siempre ha sufrido por el aislamiento en que ha vivido, previa de medios de comunicación con el resto de la República.

El trabajo está dividido en tres partes: en la primera trata con extensión y profundidad del derecho de penar que tiene el Estado como medio y condición para el cumplimiento de sus fines; en la segunda sustenta el derecho de imponer la pena capital, cuando la relajación de las costumbres hace ineficaces los otros medios de represión y expone graves argumentos de orden filosófico en defensa del derecho de imponer la pena capital; hace en esta parte de la tesis una juiciosa crítica de nuestro régimen penitenciario que ha hecho de las cárceles focos permanentes de corrupción y escuelas avanzadas del crimen. Como coronamiento de la obra, en la tercera parte, confirma su tesis con gran copia de ejemplos tomados de nuestra historia y de la de otros países más avanzados y demuestra cómo el establecimiento de la pena capital en las instituciones de un pueblo ha traído consigo saludables reacciones cuyo efecto inmediato ha sido la disminución de la criminalidad.

“General Dr. Gustavo S. Guerrero (Boceto Biográfico)”, Op. Cit., p. 6.



La vinculación temprana al partido conservador y la participación en las contiendas políticas, tan frecuentes en esa etapa de la historia nacional y regional, lo llevaron a compartir con su padre la prisión política en 1862, cuando apenas contaba con catorce años. Entre 1870 y 1876, en medio de agitados debates, se convirtió en un destacado dirigente de las toldas conservadoras. Cuando se dictó el decreto sobre la enseñanza laica obligatoria, se organizaron las llamadas sociedades católicas; éstas elevaron su protesta y fueron disueltas violentamente y perseguidos sus miembros. Entonces, se declaró turbado el orden público en el Cauca; el 19 de julio de 1876 los conservadores se pronunciaron en Pasto, redujeron a prisión al gobernador de la provincia y ya dueños de la situación, organizaron muy rápido el ejército conocido como Regenerador del Sur. En este ejército, Gustavo Guerrero participó en carácter de capitán ayudante, donde reveló cualidades de organizador y estratega que lo llevaron a obtener el título de general de división del ejército colombiano. 

“General Dr. Gustavo S. Guerrero (Boceto Biográfico)”, Op. Cit., p. 5 - 6.


En la Guerra de los Mil Días se instaló en Ipiales con su familia, pues su radicación en la frontera la consideró una posición estratégica para la defensa de las instituciones amenazadas por la revolución liberal que, con ayuda de la república vecina, frecuentemente invadía los pueblos limítrofes. La batalla de Puerres, libraba el 20 y 21 de septiembre de 1901, entre el ejército conservador comandado por el general Guerrero y las huestes revolucionarias al mando del general Avelino Rosas, constituyó su consagración como militar por la victoria alcanzada.

“Gustavo S. Guerrero”, Op. Cit., p. 3.


En la vida civil, ejerció diversos cargos en el órgano jurisdiccional: juez del circuito, magistrado del Tribunal Superior de Pasto y de lo Contencioso Administrativo; fue también prefecto de las provincias de Pasto, Bolívar y Obando, secretario de gobierno del Cauca, secretario de gobierno y gobernador titular del Departamento de Nariño en 1910.

Zarama, Op. cit., p. 168 – 169.


En el campo político, en diversas legislaturas, tuvo asiento como representante a la Cámara t senador de la República.

Rodríguez, I. (1973), Op. Cit., p. 342.


Sus biógrafos coinciden en que la actividad que le dio lustre a su nombre fue el cultivo de la historia y de las letras. Allí adquirió renombre nacional y el reconocimiento de la Academia Colombiana de Historia, que lo eligió como miembro correspondiente.

Rodríguez, I. (1973), Op. Cit., p. 342.


También se ocupó del periodismo: colaboró en El Carácter, periódico fundado por Julián Bucheli y Daniel Zarama y con El Bien Público, donde contribuyó con la creación de la corriente de opinión favorable a la creación del décimo departamento.

Ortiz L., Alejandro (1954): “Literatos del Cincuentenario”. En: Revista de Historia. Centro de Historia Pasto. Vol. V, Nos. 30-31 (1954); p. 245.


Cuando se celebraban los veinticinco años del fin de la Guerra de los Mil Días, acaeció la muerte del doctor Gustavo S. Guerrero, el 28 de noviembre de 1927.

“Gustavo S. Guerrero”, Op. Cit., p. 1.


Fuente:  Álvarez Hoyos, María Teresa: Gestores de la Generación de 1904


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